Partido que fue de menos a más en Ipurúa, de esos que cuando enciendes el televisor te quedas pegado a la pantalla viendo un partido trepidante y que poco a poco se va desinflando para convertirse en un mero trámite. Lo hizo bien el Eibar, que a pesar de verse contra las cuerdas en la primera parte supo sufrir y aguantar para hacer valer el gol de Pedro León, que se aprovechó de unas manos inocentes de Abdennour para darle los primeros tres puntos al conjunto armero. El Valencia, por su parte, acaba el encuentro como colista de LaLigaSantander.
Comenzó muy fuerte el Valencia ante un Eibar que salió agazapado buscando hacer daño al contraataque. Las ocasiones se sucedieron a favor del equipo de Pako Ayestarán ante un Eibar endeble en defensa, pero como siempre pasa en estos casos, el que perdona, la acaba pagando.
La primera la tuvo Rodrigo. Parejo mandó un pase al espacio para la incorporación de Gayá y el lateral mando un centro raso que se cruzaba con la carrera de Rodrigo, que llegaba presionado pero solo ante Riesgo. El balón lo mandó fuera el hispano-brasileño.
Eran buenos momentos para el Valencia, que se hizo con el control del esférico y comenzó a afilar sus bandas, que penetraban como cuchillos en la mantequilla. Rodrigo aprovechaba un buen pase al espacio del debutante Nani que se colaba por encima de la defensa y el pase de la muerte del hispano-brasileño lo saca a córner Luna cuando Mina ya se relamía. El saque de esquina resultante, botado por Parejo, lo remató Abdennour completamente solo, pero picó demasiado el balón.
Era un conciso resumen de lo que iba a dar la primera parte, muchas ocasiones visitantes ligados a una inexplicable falta de acierto. Lo escenificaba poco después Mina, que tras otro gran centro de Gayá se quedaba solo a dos metros de la portería y fallaba lo que parecía imposible. Las ocasiones no podían ser más claras para los de Mestalla.
El Eibar, por su parte, respondía con llegadas por banda, centros y algún disparo de media distancia que se sumaba a las opciones a balón parado, mal defendidos por el conjunto blanquinegro durante casi todo el encuentro. Así llegaron las dos grandes ocasiones para los de José Luís Mendilíbar en los primeros 45 minutos, con sendos cabezazos de Ramis, que se encontraba libre de marca.
Poco más del Eibar antes del descanso, ya que a pesar de los buenos movimientos de Bebé, Jota, Pedro León y Luna por los costados no lograron crear verdadero peligro.
Tras el descanso, el Eibar se fue asentando en el partido, volviendo a mostrar las cualidades que le mantuvieron en Primera la campaña anterior. El equipo eibarrés se mostró comprometido y aguerrido en defensa y al Valencia se le fueron apagando las ideas, por lo que el partido comenzó a entrar en una espiral de monotonía.



